Vedruna








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Chile: Una experiencia de vida y compromiso con los más empobrecidos

Mis queridas Hermanas:

Quisiera compartir con ustedes una experiencia recién vivida, y que tiene una historia desde que tuvimos en nuestra tierra el  terremoto del 27 de Febrero, que fue de intensa magnitud y causó muchísimo daño en todo Chile.

Agradecer al Señor y a la gente la solidaridad recibida, hemos sentido la cercanía y el cariño de muchas personas.

En la CONFERRE, (Conferencia de religios@s de Chile), nos preguntamos: Y nosotr@s ¿Qué podemos hacer?, fue así que surgió la iniciativa de tener un gesto solidario, nos propusimos acercarnos a los lugares más afectados por el terremoto, nos unimos religiosos y religiosas de distintas congregaciones y en forma inter, nos acercamos con el objetivo de acompañar, escuchar, estar, hacer sentir la cercanía de nuestra parte y prestar un servicio, el que ellos nos pidieran, según nuestras posibilidades.

Nos comprometimos a acompañar durante todo el año, mensualmente, en distintas fechas estos lugares. Desde la CONFERRE de Temuco, novena región, fuimos 4 hermanas de distintas congregaciones: Santa Cruz: chilena; Auxiliares Parroquiales: Uruguaya; Buen Pastor, Boliviana y Carmelitas Vedruna: Irene, española y el Padre que nos contactó con el lugar, llamado Talcamávida, argentino. Como ven bien intercultural.

¿Qué sucedió en este pueblito? Pues, que se cayeron todas las antiguas casitas de “adobe” donde vivía gente muy mayor, me encontré con una madre de 99 años y su hija de 72 años; otros abuelitos solos… Realmente el pueblo  muy solidario, a mí me admiró su generosidad, los vecinos se han ido ayudando y acogiendo unos a otros.

Los adultos mayores que hemos encontrado aún están con mucho dolor en sus corazones, necesitaban a alguien que los escuchara, pues hay varios que aún no pueden dormir bien por temor a que vuelva a suceder. Otros están agradecidos, pues han sido acogidos con cariño por las familias que han quedado con casa y dicen: “Gracias a Dios que tengo vida, que me ha acogido esta familia y me han cuidado como si fuera de ellos”

Ha sido una experiencia muy enriquecedora para mí y mis compañeras, fueron tres días de contemplación delante de una realidad de pobreza, dolor y temor, de gente mayor, que apenas se puede mantener en pie y valerse por si solas. Me impresionó la sabiduría que tienen de tantos años de penas y alegrías.

La verdad es que ha sido una visita del Señor en mi vida, era yo quien visitaba a las familias y el Señor fue quien me visitó. Doy gracias a Dios por esta experiencia, que me ha ofrecido, de discípula misionera, la posibilidad de compartir con hermanas de distintas congregaciones y estar al lado de personas que necesitaban apoyo y cercanía. Hemos regresado todas fortalecidas por la gracia del Señor.

Agradezco a mi comunidad que me ha permitido este espacio de “envío a esta misión”. Sin ellas, no lo hubiera podido realizar.

H. Irene Paris, Carmelita Vedruna, Padre Las Casas, 4 de Julio de 2010

Congregación Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna

Curia General – Via Carlo Zucchi, 12 00165 ROMA (Italia)

2010