VEDRUNA
PVE. ZONA A. LA MINIZONA I CELEBRA EN VITORIA EL 26 DE FEBRERO
06/03/2019

Con ocasión de la celebración del 193 aniversario de la Fundación y con motivo de la puesta en marcha de la minizona I formada por la Casa Santa Joaquina (enfermería), Cdad. Vedruna, Cdad. Estíbaliz, Cdad. Santa Joaquina, Cdad. Santa Lucía, de Vitoria y la comunidad de Pamplona,  el día 2 de marzo, el equipo que anima la minizona: Mª Luisa Solaun, Soledad Beriain y Pili Díaz, tuvimos el gozo de convocar a muchas hermanas: 35 y 40, en dos sesiones, por la mañana en la cdad. de Estíbaliz y por la tarde en la casa enfermería.

Fue una manera preciosa de echar a andar como minizona, además contamos con la presencia de Mª Teresa Llach. Todo estaba dispuesto y tras el saludo y un breve espacio de interioridad  para situarnos en lo que íbamos a vivir, llegó la presentación de Mª Teresa, que tan gustosamente aceptó la invitación a venir a Vitoria. Y no vino sola, nos trajo un bonito regalo: el volumen 5 de la Historia Documental, porque en este día nos convocaban dos grandes mujeres: Polonia Lizarraga y Elisa Irízar, cuyos generalatos tuvieron lugar entre 1923 y 1944. Ambas hicieron el noviciado en Vitoria, de ahí el atractivo que tuvo el encuentro, y el tema,  para tantas hermanas.  Ellas fueron las protagonistas principales del día y de la fiesta.

Mª Teresa comenzó su exposición recordando las palabras de Mª Inés al final de la presentación del libro: “Que sobre los hombros de estas grandes mujeres y otras muchas, construyamos este presente de nuestra V.R. llamada a abrir puertas, construir puentes y salir al encuentro de nuestros hermanos y hermanas más vulnerables”.  Y se preguntaba por el sentido de dedicar tantas horas al estudio de tiempos pretéritos cuando estamos viviendo un presente tan trepidante y convulso. Fue un acierto contar con su presencia, ella con gran sencillez y sabiduría  fue desgranando la vida y los momentos duros y difíciles que vivieron las dos. Cuando recordaba la vida de una y otra, a todas se nos iba abriendo el apetito para leer el libro. Allá quedan las raíces (Joaquina y las primeras), y estas hermanas son el tronco que da consistencia a las ramas de hoy. Y desde este presente nos asomamos al futuro. 

En los dos lugares disfrutamos del encuentro y del compartir, y una buena merienda, incluido el chocolate y bollo, como ya es tradición de años en la casa en torno al 26 de febrero, fue el colofón de la fiesta.  Un día sabroso, de alegría y convivencia.

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