VEDRUNA
PVE. Acompañar y Proteger desde la Iglesia
08/10/2018

El equipo Ruaj, en su tarea de acompañamiento, se ha encontrado con la realidad sufriente de personas que han sido víctimas de abusos sexuales. Ante eso, comenzó ya a plantearse cómo dar una respuesta y así es cómo nació el planteamiento de estas  jornadas, que se enmarcan en un momento doloroso para la Iglesia, por la repercusión que tiene en la sociedad, los abusos sexuales en el seno de la propia Iglesia.

 

El Equipo RUAJ organizó un encuentro, el 29 y 30 de septiembre con el tema: " Acompañar y proteger desde la Iglesia". Porque somos Iglesia, porque nos afecta también el dolor de las víctimas y  porque necesitamos formación sobre el tema. Fue una reflexión ante el sufrimiento, abuso y violencia, acompañados por tres ponentes expertas:

Karlijin Demasure. Ex directora del Centro de Protección de Menores de la Santa Sede.

 

Elisa Estevez. Doctora en Teología por la Universidad de Deusto (Bilbao) y Licenciada en Ciencias Bíblicas por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. Profesora en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Comillas.

 

Lola Arrieta. Carmelita Vedruna, experta en acompañamiento espiritual y del Equipo Ruaj de Salamanca.

Nos reunimos laicos/as, religiosas Vedruna y de otras congregaciones e Institutos, con un ambiente lleno de expectativas, deseos de aprender y adquirir herramientas para esta problemática.

Todas y todos los asistentes ejercíamos de alguna manera acompañamientos partiendo de que todos somos acompañados y acompañantes.

Con una oración de apertura en la que se nos invitaba a acoger el mensaje" si un miembro sufre, todos sufren con él", hacíamos nuestro el dolor de todas las víctimas causado por los abusos sexuales cometidos por clérigos y personas consagradas; nos sentimos responsables y como Iglesia en salida, samaritana y compasiva, no miramos para otro lado y silenciamos sino que acompañamos y protegemos y Ruaj se ofrece a ayudarnos en este camino.

 

Con la pregunta ¿cómo podemos aprender del pasado?, la profesora Demasure aclara los distintos tipos de abusos, sus signos y  sus consecuencias. La Iglesia, familia y sociedad, estamos cometiendo el error de no escuchar a las víctimas y aún más grave, no creerlas.

España todavía no da pasos para que salga a la luz esta situación y hasta que los obispos no inviten a las víctimas, no se podrá hacer camino, porque sigue siendo tabú, pero se sabe que es un problema universal.

Sería bueno empezar por una reflexión sobre el clericalismo en alza, los seminarios, la presencia de la mujer en la formación de seminaristas, porque queremos una iglesia menos clerical,  más humana, que siga el evangelio de Jesús.

 

¿Cómo aprender de la Palabra?, es la reflexión impartida por Elisa ESTÉVEZ, que nos decía que la Palabra debe mover y conmover nuestras entrañas, somos todos de la familia de Dios.

¿Qué claves encontramos en la Escritura?, ¿ cómo ser mediación?. Podemos ver en el Crucificado el abrazo de Jesús a los más heridos, descendiendo a los abismos, dando sentido, armonía y esperanza. El abuso rompe la imagen de Dios. Cristo entra haciéndose herida, muerte y así toda persona es divinizada.

ACOMPAÑAR  a los abusados es escuchar y ver su sufrimiento para restaurar, sanar, liberar.

El Dios de Israel  escucha y ve. Israel vio que Dios lo acompañaba y escuchaba su clamor.

Jesús repara la dignidad dándoles dignidad, pasan de esclavos a servidores, incorporándose a la mesa del SIERVO.

Lo que nos constituye como personas es sentirnos en confianza, amados y con esperanza. Y ese mensaje hemos de compartirlo con las víctimas.

 

Delante de tanto sufrimiento, abuso y  violencia :  ACOMPAÑAR Y NO ABANDONAR, es el tema impartido por Lola ARRIETA.

Tenemos todos un reto, el de acompañar, no abandonar.

Desde una comprensión antropológica: cuerpo, psique , corazón, ¿ qué puede ofrecer el acompañamiento espiritual?

Es necesario crear vínculos " un modo de ser en relación", cuidando, restaurando, consolando.

 

Hay aspectos a tener en cuenta, entre otros:

- Conocer el trauma y ver cómo se quiebran las raíces de la seguridad, la confianza, la esperanza.

-No dar por supuesto que sabemos escuchar.

-Necesidad de trabajar en equipo, se necesita un tejido, una comunidad.

-Educar nuestra sensibilidad, focalizar la imagen, entrar en diálogo en equipo.

-Acompañar desde eso que remueve nuestras tripas.

 

¿Qué puede ofrecer el AE?

~ La persona puede sentir que se le escucha, que se siente bien mirada (le da confianza, seguridad).

~ Coger bien el ritmo para que la persona sienta el contacto con él mismo y pueda hablar, callar…

~ Dar seguridad ofreciendo caminos de vuelta (tareas, proyecto, itinerarios).

~La primera tarea es sanar las emociones

~La segunda acoger la realidad y nombrarla, redescubriendo nuevos significados, sentido.

~Lo que recibimos se crece a través del dolor y a través de la capacidad de superación, encontrar sentido, asumir nuestra vulnerabilidad.

~Saber que somos tres y que el Espíritu es el verdadero acompañante y que al acompañante le corresponde una manera mistagógica, desatar nudos.

~Cuando el acompañamiento es atención, cariño entonces el vínculo llega a los sentidos, compromete, se crea un espacio seguro y se crece en confianza.

El consuelo mueve y suscita: alegría, caridad y descubre capacidades.

 

Nos acompañó para presidir la Eucaristía el Obispo de Valladolid, Monseñor LUIS J. ARGÜELLO GARCÍA.

 

Estas jornadas son la puerta de entrada o invitación para el Curso  online que va a celebrarse a partir de mediados de noviembre con el título: “Acompañar y proteger a menores y personas vulnerables”.

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