VEDRUNA
Desde la Provincia del Japón
17/05/2020
El Japón está en plena primavera, donde el hermoso paisaje de esta época del año nos invita a alabar la grandeza y ternura del Dios Creador.
Queremos compartir con la Familia Vedruna lo que estamos viviendo en esta época de confinamiento a causa del coronavirus.
El Japón había entrado en confinamiento ya desde el inicio de marzo, cuando llegaron las noticias de la situación en China. Todas las escuelas suspendieron las clases durante un mes. La situación no había mejorado después de este tiempo. Así que han continuado cerradas en los meses sucesivos.  
Comparado con otros países, el número oficial de contagiados y muertes en Japón es menor. (Datos de final de abril, había unos 500 muertos y un poco más de10.000 contagiados)
A pesar de 2 meses de confinamiento, no hay todavía seguridad. El gobierno ha prorrogado el confinamiento hasta el final de mayo. Así que hemos tenido que cancelar la Asamblea Provincial que anualmente hacemos en la semana de vacaciones, al comienzo de mayo, donde íbamos a celebrar la Primera Profesión de una novicia china y las Bodas de Oro de una hermana.
En el Colegio de Tarumi que tenemos los cursos de Primaria y el Bachillerato, desde marzo, los profesores preparan sus clases para las alumnas a través de online desde sus casas. Está siendo un trabajo nada fácil.
En nuestras parroquias, como en otros lugares del mundo, las celebraciones importantes del año como la Semana Santa, el Triduo Pascual y el Domingo de Pascua de Resurrección participamos por medio online.
Hay muchas actividades en cada parroquia, conectadas a las redes sociales. Para las personas mayores que no tienen aceso a internet, envían las cartas-homilías, panfletos de cada domingo por correo postal.  Y las hermanas que se dedican a la catequesis de niños también elaboran materiales para distribuir por internet.
Apesar de vivir un tiempo cerrado en nuestras casas, temos muchos motivos para agradecer a Dios. El primero de todos, agradecer que nadie de nosotras ni de nuestras familias hemos tenido problemas con este virus.
El segundo, tener más tiempo para apreciar y contemplar la naturaleza y cuidar de nuestros jardines, contacto con las plantas y flores que nos apazigua. También tenemos más tiempo para estar juntas, así que estrechamos más nuestras relaciones de hermanas.
H. Micaela Ueda
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