VEDRUNA
Europa.Encuentro Banquete
25/07/2019
¿Cómo resumir en pocas líneas lo vivido durante estos días de BANQUETE (con mayúscula) en Valladolid en el Centro Vedruna? A la cita acudimos un grupo nutrido de mujeres seguidoras de Jesús laicas y religiosas de la Familia Vedruna y del Amor de Dios.
Los “manjares suculentos” que cada día se nos ofrecían por diferentes personas y temas, eran” digeridos” a lo largo del día con la reflexión y profundización de dichos temas.
Y el primer “manjar” que se nos regalaba cada día era la PALABRA, iluminadora en torno al tema que se nos proponía. Y a través de ella, iban surgiendo los deseos e interrogantes que se nos presentaban.
¿Cómo hacer, Señor, que esos “fueguitos” nuestros, iluminen tantas vidas carentes de sentido, de dignidad no reconocida?¿Cómo ensanchar nuestras tiendas de acogida?.¿Cómo regenerar nuestra convivencia en el día a día, con palabras alentadoras y acciones que las confirmen?
Estos interrogantes y deseos que iban surgiendo a lo largo de nuestra reflexión, nos los regalábamos en nuestro círculo de cada tarde.
Y esas pequeñas lucecitas, se iban agrandando, sintiendo que se hacía realidad la promesa del Señor:”Donde  están dos o más reunidos en mi nombre, ahí estoy Yo en medio de ellos”.
Constatamos, a través del material que cada día teníamos en nuestras manos, herramientas facilitadoras, para  ir trabajándolas y haciéndolas realidad, de modo paulatino, en nuestras Comunidades y Equipos de trabajo.
Suplicamos también, esa mirada profunda que nos haga taladrar la realidad con los ojos de Jesús, recordando que “Sin mí, nada podéis hacer” y con la osadía de Pablo: “Todo lo puedo en AQUEL que me conforta”, cuando aportamos también nuestra pequeña moneda, como la viuda pobre, que es alabada, porque dio todo lo que tenía.
…Y siguen fluyendo , una vez más, las palabras de Jesús :”No tengáis miedo, YO estoy con vosotros, todos los días hasta el fin del mundo”. Porque nada puede separarnos del Amor de Cristo Jesús”.
Y como todo buen Banquete que se precie de serlo, lo acabamos al final de la tarde del domingo, en una merienda-cena compartida en el jardín de la casita y amenizada fraternalmente con canciones  improvisadas que iban surgiendo desde las diferentes autonomías  de las que estábamos.
Y nos surgían las palabras del salmista:”El Señor, ha estado y sigue estando con nosotras y estamos alegres”.
Con las luces de la noche y con este buen sabor, nos fuimos retirando, agradecidas, por todo lo recibido durante estos días y abiertas a sucesivos Banquetes.
GRACIAS A TODO EL EQUIPO DE FORMACIÓN Y A LA PROVINCIA VEDRUNA DE EUROPA QUE NOS LO HA POSIBILITADO.
María Mercedes Outón Nieto
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