VEDRUNA
BRASIL. Voluntariado: "Una misión de amor"
11/08/2019

"La alegría es nuestra principal virtud"

 

Es con esta frase de Santa Joaquina comenzamos a describir lo que fueron los días de voluntariado en el Centro Asistencial Vedruna - CAV, ubicado en Campinas –SP, más precisamente en el barrio de São Marcos.

 

Hemos salido del interior de Pernambuco con la maleta llena de amor y alegría y un corazón abierto para vivir la experiencia del voluntariado nacional. Fue una propuesta de misión completamente distinta a cualquier cosa que habíamos experimentado.

 

Al llegar a Campinas fuimos recibidos por la coordinadora del Centro, Paula y las hermanas María López y Marilene, juntos hemos establecimos objetivos y planificamos la programación para iniciar las actividades Vedruna más allá de los muros.

 

Con los niños todos los días teníamos actividades diversas por la mañana y con los adolescentes pudimos poner en práctica otras acciones como: organización de la ropa para el bazar, recaudación de donaciones de ropa para ancianos, limpieza de la huerta y del jardín para los niños.

 

Mientras hacíamos la práctica, vimos que los chicos se dieron cuenta de la difícil situación de los que más sufren, principalmente en la visita al hogar de los ancianos. Salieron de la visita conmovidos y con el compromiso de retornar con otras actividades junto a los ancianos. También hemos aportado con dinámicas en la motivación de los empleados y compartimos nuestra experiencia desde el carisma Vedruna.

 

Nos llamó la atención la sinceridad y confianza por parte de los niños y adolescentes en compartir sus vidas, y de nuestra parte hemos dedicado tiempo para escucharlos. Encontramos una realidad difícil pero llena de ternura.

 

De nuestra parte, en la preparación para el voluntariado los temores eran muchos y también las expectativas, pero al llegar, integrarse en el Centro, sentimos el amor y el afecto de los niños y del equipo de CAV. Todo era una gran recompensa.

 

Fuimos transformados, regresamos para nuestras casas más humanos, seguros de sentir que somos la familia Vedruna. Fue un tiempo de reencuentro y de hacer nuevos amigos.

 

Toda la experiencia nos ha fortalecido para continuar en nuestro camino, y cómo Joaquina queremos decir: "Amor y más amor, que nunca dice basta”, cada momento vivido nos muestra que tenemos mucho que aprender. Por esto y más allá estamos agradecidos con todos los que forman la familia Vedruna.

Jóvenes Vedruna: Deise y Alvaro, región de Pernambuco-Brasil

 

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