VEDRUNA
BRASIL: más um crimen hediondo!
05/02/2019
Me sentí movida a publicar, en nuestra página web algo sobre el crimen de Brumadinho, que todas/os deben estar siguiendo por los medios de comunicación social.
 
Ayer, con un grupo de estudio sobre la realidad brasileña, estuve en el lugar del rompimiento denominado “Corrego do Feijão”.
 
La visita me dejó con el corazón ‘muy apretado’ al ver todo aquello y consciente de que hay tantos muertos sepultados en el barro que dejó el rompimiento de la presa de residuos de mineral.
 
Brumadinho es una ciudad de Minas Gerais donde vivimos las Vedruna desde hace muchos años. Minas Gerais es un Estado (Provincia) del País donde predomina la minería porque es un suelo riquísimo en minerales. Son más de 400 minas, en el Estado, la mayoría con problemas de infraestructura.
 
Aclaro que la mina que rompió no es sencillamente una presa de agua que genera energía eléctrica. Esa presa es hecha del depósito de lo que sobra de los minerales buscados por las empresas de extracción. Las grandes empresas son privatizadas y el lucro es su meta principal. Con su actividad, matan la vida humana y el medio ambiente, causando daños irreparables. Y cuando terminan los minerales, la empresa sencillamente se marcha, dejando los poblados como poblados fantasmas. Hay muchos así en el Estado y en otras partes del Brasil.
 
La “Vale S/A”, empresa responsable de toda esa situación, comete el mismo crimen que cometió hace tres años en Mariana, otra localidad del Estado de Minas Gerais. Allí dejó todo destruido. Murieron también varias personas y nada aconteció con tal empresa. Ella sigue operando como si nada hubiera acontecido.
 
Hay mucha gente angustiada porque viven cerca de otras minerías, amenazadas de rompimiento. La tecnología usada y la falta de fiscalía son las causas principales de tales crímenes que, ingenuamente se denominan catástrofes, accidentes, tragedia... Pero no es sólo eso: ES CRIMEN, PUES PODRÍA HABER SIDO EVITADO.
 
¿Harán algo los gobiernos actuales? Seguramente no, pues los grandes siempre se lucran con el martirio de los pobres y pequeños, sacando mucho provecho con la autorización para que tales empresas funcionen.
 
No vemos perspectivas desde el punto de vista oficial. Por eso no podemos quedarnos calladas. Hay que escribir, publicar, protestar, participar en las iniciativas de los militantes en la lucha. Y estamos en ello.
 
La Conferencia de Religiosos de Minas Gerais y la Iglesia local, organizaron el acompañamiento a las familias de las víctimas en este momento de tanto dolor.
 
La propuesta es de continuar acompañando a los afectados en el momento en que todo parece volver a la normalidad, que nunca más será normal.
Hna. Virma Barion, CCV
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